miércoles, 22 de septiembre de 2010

BIENVENIDOS A MI BLOG

lA PROXIMA SEMANA ESTARE PUBLICANDO LOS PRIMEROS DOCUMENTOS E INVESTIGACIONES QUE TIENEN QUE VER CON EL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS EUROPA Y AMERICA . LOS ESPAÑOLES Y EL ABORIGEN. LOS ESPERO A VISITAR MI BLOG .

sábado, 20 de octubre de 2007

UNA VISION CRITICA DE LA CONQUISTA DE AMERICA

El primer impacto fue el asombro, luego el miedo ante los cañones de bronce, arcabuces,
mosquetes, pistolones y la fuerza mágica del hombre blanco subido a un caballo. Los
invasores aprovecharon el desconcierto y dominaron fácilmente a las sociedades más
desarrolladas de los aborígenes americanos, que eran más populosas e imponentes que las
existentes en Europa.
El arribo de Cristóbal Colón a América fue un emprendimiento que hizo posible uno de los
hechos más destacados de la historia de la humanidad. A partir de esa fecha, en menos de
un siglo se pudo alcanzar a conocer la dimensión total del planeta. Se vincularon así mundos
desconocidos entre sí con los más diversos estadios de desarrollo. La ventaja para los
europeos fue conocer la pólvora, la brújula, el papel y la imprenta, entre otras adquisiciones.
El solo hecho de pisar tierra americana produjo una espectacular cadena de acontecimientos
que transformó y dinamizó la historia de la humanidad. El descubrimiento de oro y plata en el
continente desataron un verdadero aluvión colonizador. Centenares de expediciones y
millares de hombres fueron tras los pasos de las noticias de fabulosas fortunas. En los
primeros 150 años de conquista, 17 mil toneladas de plata y unos 200 toneladas de oro
arribaron a España y potenciaron el incipiente desarrollo comercial y manufacturero, que
abrió las compuertas a la Revolución Industrial y al desarrollo capitalista de Europa.
La navegación superó todos los límites y se aventuró hacia todos los rincones del planeta, el
conocimiento del mundo comenzó a ser posible, el comercio empezó a diseñar el mercado
internacional y el desarrollo económico que terminarían por sepultar definitivamente a la
sociedad feudal y al absolutismo monárquico.
La ambición no encontró barreras infranqueables. En pocos años la inmensidad americana
dejó de ser inexpugnable y españoles, portugueses, británicos, holandeses y franceses se
disputaron el gigantesco botín.
Un siglo después de la llegada de las carabelas de Cristóbal Colón al mar Caribe, de los más
de 70 millones de indígenas preexistentes sólo quedaban tres millones y medio de almas.
Primero, fueron derrotados por la desproporción de recursos, la sorpresa y la confusión.
Luego, fueron privados de su cultura y creencias, sometidos al trabajo esclavo y finalmente,
las enfermedades importadas por los europeos encontraron a sus organismos sin
anticuerpos para resistir los virus y bacterias.
La casi extinción de la población nativa generó otro genocidio; al propiciar el repudiable
comercio de seres humanos, al arrancar millones de africanos de su tierra ancestral para
traerlos a nuestro continente como mano de obra esclava.
Medio milenio después, no se puede ocultar el exterminio indígena, salió a la luz otra versión
de la historia, atrás quedaron definiciones como el “Descubrimiento de América”, que
pretendía ignorar la existencia de millones de seres humanos que habían descubierto el
continente miles de años atrás. También quedó demodé la más reciente definición de
“Encuentro de dos mundos”, cuando en realidad subyace el aplastamiento de uno por otro.
No se puede dejar de reconocer que la llegada europea a costas americanas produjo un
avance notable de la humanidad, pero el progreso no puede ocultar la magnitud de sangre
derramada.
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La sociedad capitalista se concibió a partir de la sangre, la esclavitud y el saqueo impulsado
por las potencias europeas de la época

El proyecto de aculturación

Durante la etapa de la conquista, la ocupación territorial, no respondía a un propósito educativo definido. Durante el período de colonización, el objetivo fue crear una sociedad española en América. Se inicia así un proceso de aculturación, mestización y asimilación

Una vez sometidos a la fuerza los aborígenes, España se propuesto un proyecto de aculturación que se ejecutaba a través de:

- la desestructuración cultura y la anulación de la memoria

- el mestizaje

- la catequesis

- la enseñanza obligatoria del español y,

- La escolarización.

El idoma español se difundió rápidamente, pero más por efecto de la convivencia que por la enseñanza, menos suerte tuvo la lengua escrita, puesto que los aborígenes se resistían a la asistencia escolar. Las órdenes enseñantes, sólo actuaron con dedicación y sistemáticamente en la Universidad.

A partir de la tercera década del siglo XVI, al objetivo de enriquecerse con el imperio a construir, el cisma en la critiandad en Europa, obliga a un remplanteo de las estrategias. En efecto, la rápida difusión europea de las ideas de la Reforma que limitaba la potestad vaticana a un porcentaje pequeño de los territorios Europeos (Italia, Francia, España e Irlanda), los vastos territorios americanos eran pues una pieza clave a conquistar para sostener el poderío político del papado. España asume un rol de liderazgo en la recuperación del católicismo y junto a la Cía. de Jesús, se convierte así, en la avanzada de la contrarreforma.

La universidad Colonial ejerció en este sentido un rol importante, tanto como parte del traslado de las sociedad europea a las indias, como valuarte de la contrarreforma "previniendo" la penetración de la herejía (inquisición mediante). Por otra parte, la universidad colonial, fuente de prestigio para una cultura barroca, librezca y ornamental, cumplia el rol de formar al Alto Clero y a la burocracia de la administración colonial.

Los jesuitas, optaron por el desarrollo intelectual como el mejor instrumento para enfrentar las herejías, confiando en la educación como medio para la formación del buen cristiano y su mantención dentro del rebaño. Como orden enseñante, podemos decír que la Cía de Jesús fue la más exitosa y original.

Respecto a la educación elemental, recién en el siglo XVII aparecen las primeras escuelas elementales alentadas por el cabildo y las gobernaciones y más tarde, las Escuelas Elementales del Rey. Pero estas escuelas solo se asentaban en las ciudades, estaban destinadas a hijos de españoles y tenían un precario desenvolvimiento.

Finalmente, podemos afirmar que tanto por convenciencia política, interés económico o vocación apostólica, la educación en las colonias fue una pieza clave en el proceso de dominación. La labor tenía por objetivo tantl la evangelización como el entrenamiento para el trabajo o la adaptación a la vida urbana.

Sintetizando, política educativa popular, tuvo tres ejes distintivos:

- La asimilación de los aborígenes a través de la evangelización y la españolización

- La enseñanza para el trabajo

- La atención de demandas de niños hispanos

Aunque el verdadero proceso de aculturación se dio por vías informales más que sistemáticas: a través de la convivencia. La cocina, sin lugar a dudas, fue un sitio de encuentro crucial para el nacimiento de la cultura sincrética amerindia.

Bibliografía:

ROMERO, J. L. (1997), "Cap. 1: Latinoamérica en la expansión europea" y "Cap 2: El ciclo de las fundaciones", en: Latinoamérica. Las ciudad y las ideas, Siglo XXI, Bs. As., pp. 21-44 y pp. 45-68.

La conquista cultural de la América Precolombina

El objetivo: crear una sociedad española de indias

Siguiendo a Romero, la expansión oceánica del siglo XV no es sino una segunda ola que repite lo que había comenzado cuatro siglos antes. En efecto, a partir del siglo X, el surgimiento de la burguesía inciará la transformación de los lazos de dependencia dando lugar a un mercado de economía monetaria. De esta forma, el mercado se transforma en el centro de la explosión urbana que garantizaba tanto la seguridad como la libertad. La ciudad, le ofrece al mercado las condiciones de libertad y seguridad necesarias para desarrollarse.

Clases sociales antagónicas como la burguesía, de concepción profana y agnóstica complemetó a la vieja clase señorial y su sustentos transcendentales y sobrenaturales. Para la nobleza, la tierra era la que daba el poder, y con el poder, la riqueza. Por el contrario, la burguesía, que nació desde la economía monetaria, concebía la riqueza como vehículo para alcanzar el poder. De esta forma, se tejió una alianza de complentariedades que dio lugar a la denominada sociedad feudoburguesa. La búsqueda de tierras o mercados exigía un horizonte más amplio.

A diferencia de Portugal, en Castilla, que no había tenido la influencia modernizadora de Enique El Navegante, las viejas aristocracias tenían un peso más significativo. Las burguesías, por su parte no tenían un proyecto claro que interesara a las aristocracias. Conservaban su prestigico y con él, parte de su poder social y económico. De esta forma, la expedición transoceánica, fue una oportunidad para las clases privilegiadas que buscaban acceso a la tierra que ya no era posible en el viejo continente.

Aunque la dominación de las poblaciones aborígenes tuvo muchos matices, entre el sometimiento y la protección evangelizadora, ningún europeo dudó de sus derechos de conquistador. La toma de posesión del territorio fue total (conocido y desconocido) y se le dio fudamentación jurídica y teológica.

La intención de crear una sociedad española de Indias se refleja en el acto fundacional de ciudades que, tal como puntualiza Romero, era un acto político. La fundación se realizaba para afirmar los derechos del conquistador así como la sujeción de la población indígena.

Se fundaba sobre la nada. Ignorando o destruyendo las culturas previas. Había que traspolar una sociedad en otro espacio geográfico.

De este modo, se pretendía trasladar el modelo de la sociedad europea a las Indias. Para la mentalidad fundadora, América se identificaba con lo tropical. Más las vastas regiones desconocidas sin explorar (españoles y portugueses no conocieron poblaciones importantes hasta bastantes años después de la llegada de Colón), configuraron a América como un contienente vacío. Esto, impolicaba siempre se fundara sobre la nada. Este estereotipo determinó que los europeos ignoraran la realidad americana, ya sea negándola o destruyéndola. Finalmente, los conquistadores elaboraron una ideología contradictoria, querían corresponderse con la sociedad feudoburguesa, una suerte de Nueva Europa de la que sólo fueron frontera y perferia.