sábado, 20 de octubre de 2007

El proyecto de aculturación

Durante la etapa de la conquista, la ocupación territorial, no respondía a un propósito educativo definido. Durante el período de colonización, el objetivo fue crear una sociedad española en América. Se inicia así un proceso de aculturación, mestización y asimilación

Una vez sometidos a la fuerza los aborígenes, España se propuesto un proyecto de aculturación que se ejecutaba a través de:

- la desestructuración cultura y la anulación de la memoria

- el mestizaje

- la catequesis

- la enseñanza obligatoria del español y,

- La escolarización.

El idoma español se difundió rápidamente, pero más por efecto de la convivencia que por la enseñanza, menos suerte tuvo la lengua escrita, puesto que los aborígenes se resistían a la asistencia escolar. Las órdenes enseñantes, sólo actuaron con dedicación y sistemáticamente en la Universidad.

A partir de la tercera década del siglo XVI, al objetivo de enriquecerse con el imperio a construir, el cisma en la critiandad en Europa, obliga a un remplanteo de las estrategias. En efecto, la rápida difusión europea de las ideas de la Reforma que limitaba la potestad vaticana a un porcentaje pequeño de los territorios Europeos (Italia, Francia, España e Irlanda), los vastos territorios americanos eran pues una pieza clave a conquistar para sostener el poderío político del papado. España asume un rol de liderazgo en la recuperación del católicismo y junto a la Cía. de Jesús, se convierte así, en la avanzada de la contrarreforma.

La universidad Colonial ejerció en este sentido un rol importante, tanto como parte del traslado de las sociedad europea a las indias, como valuarte de la contrarreforma "previniendo" la penetración de la herejía (inquisición mediante). Por otra parte, la universidad colonial, fuente de prestigio para una cultura barroca, librezca y ornamental, cumplia el rol de formar al Alto Clero y a la burocracia de la administración colonial.

Los jesuitas, optaron por el desarrollo intelectual como el mejor instrumento para enfrentar las herejías, confiando en la educación como medio para la formación del buen cristiano y su mantención dentro del rebaño. Como orden enseñante, podemos decír que la Cía de Jesús fue la más exitosa y original.

Respecto a la educación elemental, recién en el siglo XVII aparecen las primeras escuelas elementales alentadas por el cabildo y las gobernaciones y más tarde, las Escuelas Elementales del Rey. Pero estas escuelas solo se asentaban en las ciudades, estaban destinadas a hijos de españoles y tenían un precario desenvolvimiento.

Finalmente, podemos afirmar que tanto por convenciencia política, interés económico o vocación apostólica, la educación en las colonias fue una pieza clave en el proceso de dominación. La labor tenía por objetivo tantl la evangelización como el entrenamiento para el trabajo o la adaptación a la vida urbana.

Sintetizando, política educativa popular, tuvo tres ejes distintivos:

- La asimilación de los aborígenes a través de la evangelización y la españolización

- La enseñanza para el trabajo

- La atención de demandas de niños hispanos

Aunque el verdadero proceso de aculturación se dio por vías informales más que sistemáticas: a través de la convivencia. La cocina, sin lugar a dudas, fue un sitio de encuentro crucial para el nacimiento de la cultura sincrética amerindia.

Bibliografía:

ROMERO, J. L. (1997), "Cap. 1: Latinoamérica en la expansión europea" y "Cap 2: El ciclo de las fundaciones", en: Latinoamérica. Las ciudad y las ideas, Siglo XXI, Bs. As., pp. 21-44 y pp. 45-68.

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